Corresponsabilidad social: ¿nuestras ciudades son aptas para ofrecer una calidad de vida a las personas en condición de discapacidad?

Corresponsabilidad social: ¿nuestras ciudades son aptas para ofrecer una calidad de vida a las personas en condición de discapacidad?

Diciembre y enero, son meses propicios para las vacaciones más esperadas, puesto que muchas familias disponen de su tiempo para disfrutarlas, bien sea en sus lugares de residencia o realizando viajes a lugares cercanos o lejanos; todo depende del presupuesto con el que se cuente.

Para algunos, este es la oportunidad para dedicar toda la atención posible a sus seres amados; pues bien, en familia, decidimos realizar un viaje a una de las ciudades del caribe colombiano para disfrutar de dichas vacaciones. El mar, la brisa, la arena, las aves, se convirtieron en hermosos regalos naturales que permitieron la desconexión digital, para darle paso a la conexión familiar.

Luego de disfrutar de los escenarios naturales creados por Dios, optamos por hacer otro maravilloso plan: recorrer el centro histórico de la ciudad. En este mismo espacio, lleno de tantas memorias, identificamos que el tiempo no solo se detuvo en las edificaciones, sino también en estrategias públicas y privadas accesibles para que las personas en situación de discapacidad, como es el caso de mi madre (quien nos acompañaba en el viaje), puedan hacer un recorrido por las calles adornadas de una magnifica arquitectura.

Muchas personas con disminución importante en las capacidades de movimiento de una o varias partes del cuerpo o con trastornos del equilibrio, como ella, no pueden trasladarse de un lugar a otro por mucho tiempo, sin embargo, no necesitan una silla de rueda.

Volviendo a la historia sobre el paseo en el centro histórico de la ciudad que visitábamos, tuvimos la necesidad urgente de buscar para mi madre una silla de ruedas alquilada, una bicicleta especial (o una Ernibike – @ernibike.oficial en instagram- , como la llama su creador argentino, el ingeniero industrial Diego Blas, inventada no sólo para el transporte, sino también la rehabilitación de un niño que nació con parálisis cerebral), o algún otro medio para transportarla; consultamos a la Policía de Turismo, pero sin mucho interés sobre el  asunto, respondieron que no tenían conocimiento de algún lugar o forma de encontrar solución.

Ernibike, creada por el argentino, el Ingeniero Industrial, Diego Blas. Fuente: foto tomada de internet.

Preguntamos a propios y foráneos, y nos indicaron consultar en varios negocios locales de alquiler de bicicletas, sin éxito. Una de las propietarias nos explicó que durante algún tuvieron una bicicleta especial, pero como casi no tenían este tipo de “clientes”, no era rentable tenerla.

Mi madre inquieta y apenada por tanto ajetreo, pidió dejar la gestión así, para que sus acompañantes pudieran disfrutar del resto de la tarde, pero en realidad la inquietud queda para las ciudades de Colombia y el mundo: ¿nuestras ciudades son aptas para ofrecer una calidad de vida a las personas en condición de discapacidad?

Muchas familias y cuidadores podrán brindar una respuesta, el estado otra; pero es claro que entre todos debemos ponernos de acuerdo para generar una corresponsabilidad social con el objetivo de crear o adaptar ciudades inclusivas y accesibles para las personas con movilidad reducida; con esto se podría, por ejemplo, generar la adecuación y disponibilidad del transporte público, e inclusive privado para personas dependientes, entre otras necesidades.

Cuéntanos tu experiencia… ¿tu ciudad es apta para ofrecer una calidad de vida a las personas en condición de discapacidad? Escríbenos a info@mujeravispate.com o a nuestra cuenta en Instagram @mujeravispate.

4 Comments
  1. Ines Alicia dice:

    No. Inclusive el día de ayer estuve con mi hijo quien tiene limitaciones cognitivas y de movilidad, a un evento del Jardín Botánico en Bogotá. En algunos trayectos era muy difícil la movilidad de la silla de ruedas, algunos visitantes me tuvieron que ayudar cargandolo con silla de ruedas.
    El recorrido por las calles es bastante difícil, los andenes no están adaptados y tienen partes muy rocosas lo que dificulta la movilidad.
    Me toca llevarlo por las calles arriesgandonos a un accidente o que los vehículos pasen muy cerca.
    Otra cosa es cuando llueve por el agua aposada es muy difícil detectar los huecos, y la silla de ruedas se encalla.
    Y muchas veces los del transporte pasa y nos mojan, no respetan que es una cuidadora con su persona con limitaciones.
    Algunos taxis no nos paran y toca caminar mucho empujando está silla.
    Algunos puentes tienen Rampla pero no todos.
    En los hospitales o centros médicos a veces no tienen el servicio de silla de ruedas.
    Toca llevar al paciente alzado.
    Hace falta cultura ciudadana y una ciudad más adaptable.

    1. Carmen Muñoz Caballero dice:

      Cordial saludo Inés Alicia. Mil gracias por compartir tu experiencia. Desde Mujer Avíspate queremos sensibilizar a la sociedad en general, para tomar acciones concretas que permitan una mejor calidad de vida para personas dependientes y sus familias o cuidadores. Sigamos en contacto y nos gustaría saber más de tu historia para visibilizarla. Gracias por ser una MUJER AVISPADA!

  2. Laura Pedraza dice:

    Soy de Lima Perú mi distrito Santigo de Surco tiene programas para discapacitados y estoy segura qie desearia saber de sus programas para aplicarlo ya qur mensualmente hacen un programa llamado Compartir a mas de 100 niños y familiares

    1. Carmen Muñoz Caballero dice:

      Hola Laura, gracias por compartir tu comentario en Mujer Avíspate. Excelente que nos compartas las buenas experiencias que hay en tu país. Estamos muy atentos de conocerlas y proponerlas. Al interno te vamos a escribir para que nos cuentes.Un abrazo.

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